domingo, 17 de octubre de 2010

Psadillas de nada y todo

no son las ideas
las que hacen impuro al cerebro
ni los pensamientos
los que prostituyen el corazon.
he leido mis derechos
y prefiero reservar las palabras
en bolsas mortuorias
manchadas de sangre y vino
que cae de mis labios rotos,
creo haber asesinado mi razon
con metralla de putos vocablos
que no han sido descifrados.
sueños de lujuria
arrancando la falda a la soledad
han manchado mis sabanas,
mientras, la noche furibunda
tapiza mi cuarto
de negro azabache.
el silencio ha sido roto
con balsfemias,
ha sido destruida
la monotonia calcinante
de una pesadilla
soñada en cama de espinas.