Arrastrándose por trincheras enemigas para ponerse a salvo, escapa de las emociones que explotaban sobre su cabeza. Estaba herido, una ráfaga de afilados silencios había dado justo en su pecho penetrando hasta llegar al alma, no podía sostenerse en pie, aferrado a su fusil, buscaba en sus bolsillos una carga de olvidos que le permitieran despejar su camino - Ya no quedaban municiones- a pesar de eso, había decidido alcanzar el flanco izquierdo donde se guarnecían los sentimientos de antaño, de seguro y al igual que en tantas batallas pasadas, volverían a poner a su disposición la batería de morteros con la cual escupir sensaciones que le permitieran encontrar nuevamente la seguridad.
Pensaba en su destino, cuando en medio de los ojos un proyectil de recuerdos había hecho blanco, el dolor permaneció con el solo un instante, después solo oscuridad y silencio.
ƸӜƷ los recuerdos son también compañía y sustento, cuando la sincronía de tiempo no acompaña pero los sentimientos permanencen en ellos...
ResponderEliminarMe encanta tu escrito entre oscuridad y silencio, ese que te atrapa y que no te deja a pesar de quererlo.
ResponderEliminarBesos y susurros muy dulces
oscuridad y silencio
ResponderEliminary despues a la carga de nuevo... o a la masacre de los sueños... que le vamos a hacer