Y curtí mi alma con los taninos
De millones de lágrimas,
Fortifiqué la corteza de esta piel
Con hierro extraído de mi sangre.
Me hice caballero errante,
Hidalgo, de hipócrita nobleza,
Ermitaño, de soledad, acompañado
Emir por el tiempo destronado.
Hoy anacoreta del tiempo,
Templario de mi propia hegemonía
Trovador de recuerdos malvividos
Rey y señor…
De tristezas y lejanías
Triste camino lleno de vivencias, que han curtido tu alma y han dejado huellas de tristezas y lágrimas.
ResponderEliminarTriste, aunque bello, porque será la tristeza plasmada en letras tan hermosa??..No sé, es algo que me pregunto innumerables veces.
Un beso y un susurro dulce para mitigar un poco quizás tus heridas.
decisiones que se toman a fuerza
ResponderEliminarel destino a veces nos reduce y nos encapsula
un abrazo y felicitaciones
Y es que cada uno vive como puede...
ResponderEliminarYo, por ejemplo, prefiero meterme los taninos en vena y perder la ropa en los baños de los bares.
Y el viento trajo tu abrazo.
ResponderEliminarAndo por acá... un poco en silencio.
Gracias por pasar siempre.
Y ahí va un abrazo mío viajando...
Te hiciste caballero errante y poeta de versos cautivantes, a pesar de la tristeza diluida entre tus letras.
ResponderEliminarUn fuerte abrazo, rompiendo el silencio.
Tener memoria tiene estas cosas. Los recuerdos se hacen sólidos, duelen y nos exilian. Al final todos nos volvemos poetas, algunos en secreto.
ResponderEliminarAbrazo.
Se erizado mi piel al nutrirme de tan bellas y tristes letras, de un caballero errante que curtió su alma con los taninos, de millones de lágrimas.
ResponderEliminarCuánta belleza