domingo, 10 de abril de 2011

Solo una Noche.

Tras cada sorbo del delicado brebaje
Apuntaba el cañón a los lentos minutos
Que pasaban delante de mí,
Escurridizos, se escabullían de las balas,
Logrando vivir más de la cuenta.
Larga noche la de hoy,
Exquisitas sensaciones degradantes
Hacen eco en los parpados pesados
Y dejan en el foco de la mirada
Solo un punto borroso en lontananza;
Vuelve la duda a tomarse la eterna espera,
Se contraen las ganas estrangulando la calma
Y haciendo más cruento el pasar de la luna,
Nada reina en este espacio vacio
Solo el sollozo de un recuerdo perdido
Y el sabor ardiente del líquido amarillo,
Nada acompaña al caído
Solo una que otra estrella que titila en lo alto
Y el sonido gutural de la guitarra
Rasgada al son de la rabia…
… y la melancolía.

5 comentarios:

  1. Tocar la guitarra con noches cerradas es como que se consigue desgarrar el cielo del mismo modo que se rasgan las cuerdas.

    P.D: Precioso el poema portugués de tu comentario.

    ResponderEliminar
  2. Has descrito el vacio y la melancolía de una forma preciosa. Me ha encantado tu escrito.
    Besos y susurros muy dulces

    ResponderEliminar
  3. Vacio , silencio, recuerdos y una guitarra....un coctel que embriaga , envenena y duele.

    Eres maravilloso y te sigo...siempre vengo a leerte, cada día aunque nada deje escrito.
    Desde España un abrazo fuerte

    ResponderEliminar
  4. Sabes tocar la guitarra?
    No estás solo.
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
  5. El sollozo de un recuerdo perdido pincha, ya lo sabemos.

    El sabor ardiente del líquido amarillo me preocupa más. Pensaba que lo de beber orina se quedó para Bear Grylls. Debería quedarse para Bear Grylls.

    Bicos con cigarro.

    ResponderEliminar