Esta alegría envasada en receptáculo de cristal
Hace aflorar las risas que yacían muertas
y Nubla la vista hasta encandilarla
con ilusiones ópticas que degradan el momento.
Busco Embriagar la gnosis y el desconsuelo
para desmoronar la penumbra de la noche
y hacer más briosas las tenues luces
Que iluminan este lóbrego rincón.
castigo mis pasmados dedos
Obligándolos a estampar una emoción
En esta negra y estática ventana.
Todo da vueltas, mientras intento tomar
El vaso con aquel néctar de lujuriosas
Sensaciones… viene el asqueo
Flanqueado por remordimiento,
Y tras las repulsivas evocaciones
La luz que antes danzaba irascible,
Fenece, dando paso a una penumbra
Que con sigilo, ha cerrado los parpados
Dejando inmaculado el cavilar.
¿Qué le pasa al remordimiento? ¿Ascopena quizás? ¿Quién cavila haciendo versos?
ResponderEliminarNo me digas la luz. La luz es tan bipolar como nosotros. Tan bipolar como Demi Lovato. Como Catherine Zeta-Jones. Como la luz.
Pregúntale a la Noche. Yo me fiaré de su criterio.
Biquiños con sigilo y sin Stephen Hawking.
Sabes, me gusta lo que siento cuando te leo.
ResponderEliminarMe gusta como te expresas y lo que sientes.
Gracias por compatirlo.
Besos y susurros cálidos
Autoflagelándote consigues algo?...solo más daño.
ResponderEliminarUn abrazo