Heme aquí,
Contando cada Segundo que pasa,
Intentando atrapar el sueño
que ladino escapa por mis dedos.
yerro en cada paso,
y ante tanta caída
dudo en volver a pararme.
noche apacible,
los ojos inyectados en pesares
detenidos en las redes
de una amarga y bruna mirada,
lleva en su bendita emoción
la muerte de otro intento,
la tortura de una esperanza.
(ya nada tiene sentido
en el cruel abismo de mi alma)
en el cruel abismo de mi alma)
Creo que acabo de encontrar una dedicatoria para mi insomnio.
ResponderEliminarSaludos Truhan y buen año.