OLVIDANDO RECUERDOS
Recuerdo que olvide aquel día de plenitud absoluta, el día en que toque
el cielo machado de habernos, amarrado a debiles trazos de una silueta de
mujer difuminada. Recuerdo que envuelto en la nube toxica de un
cigarro, sucesor de otro interminable, podía inyectar lentamente el
vaso de licor en mi garganta, y tras el ardor que producida en su lento y anestesiante
camino al torrente de vino rojo, se tomaba mi cuerpo un estado de euforia
eterna. Recuerdo recuerdos de antaño, donde abrir los brazos y vivir al compas
de la soledad y su danza exótica, era la única manera de matar los días,
siempre y cuando se ahogara la tristeza con felicidad envasada en
cubículos de vidrio barato.
No hay comentarios:
Publicar un comentario